La crisis no nos ha permitido disfrutar de las vacaciones como en otras ocasiones. El run run del que será, esta en nuestras cabezas. Incertidumbre para unos, para otros situación ya desesperada, para la mayoría el pasado es mejor que el presente. Por eso, cuando aparecen marcas que nos retrotraen a esos tiempos felices,  se disparan en nuestras mentes ciertas asociaciones, siempre positivas, de aquellos momentos.

Frigo ha querido atrapar de nuevo a  los que hoy tenemos entre 35 y 55 años y que todavía recordamos los sabores de nuestra juventud y/o adolescencia. ¿Cómo?, relanzado algunas de sus marcas más conocidas entre los de aquella generación. No hemos olvidado esas marcas, estaban ahí, en nuestra memoria y en nuestro sentimiento.

El Super Choc, para los que les va el chocolate. El súper Almendrado para los que quieren esa mezcla tan especial. ¿Cual era el favorito de vuestros amigos?. ¿Os viene a la mente la piscina o la playa?. Mi favorito, el drácula. En ocasiones deseaba que llegase la fresa, otras veces la coca-cola. Frigo apeló brillantemente a la nostalgia del pasado. La trampa del ser humano de quedarse con lo bueno y olvidar lo malo, juega a su favor. La asociación con momentos y sentimientos de alegría y de menor preocupación nos animarán a probar de nuevo.

El éxito no se si está garantizado, pero la apuesta estratégica  es brillante.